Casa Rural Ruiz Hernando ubicada a la entrada del Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas

Casa Rural Ruiz Hernando C.B.

Ubicación:
Carretera del Tranco, Km. 7,6
23330 – Villanueva del Arzobispo (Jaén)

Domicilio Fiscal:
C/Santo Reino 7, Bajo
23330 – Villanueva del Arzobispo (Jaén)

Contacto:
Teléfono: +34 649 26 35 41
Whatsapp: +34 649 26 35 41

Mapa de la ubicación de la Casa Rural en el Parque Natural de Cazorla y las Villas
Mapa de ubicación y acceso a la Casa Rural

Déjanos robarte un momento para hablarte de nuestro paraíso:

Un Suspiro de Naturaleza: El Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas: Imagínate un lugar donde el aire huele a pino fresco, donde el silencio solo se rompe por el rumor de un arroyo o el aleteo de un águila perdicera. Un lugar donde cada amanecer pinta las montañas de dorado y cada atardecer las envuelve en un manto violeta. Así es el Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, el gigante verde de España, un refugio donde la naturaleza no solo se ve, se siente.

Aquí, los bosques parecen infinitos. Pinos laricios, algunos con más de 500 años, se alzan como guardianes del tiempo. Entre sus raíces, corretean jabalíes, ciervos y cabras montesas, mientras que en el cielo, el vuelo elegante del buitre leonado dibuja círculos sobre cañones vertiginosos. Los ríos —el Borosa, el Aguamulas, el majestuoso Guadalquivir recién nacido— serpentean entre rocas, formando cascadas que estallan en espuma blanca y pozas de agua cristalina donde, si te sumerges, el frío te quita el aliento… pero te llena el alma.

Senderos que cuentan historias

¿Te gusta caminar? Aquí hay rutas para todos: desde paseos familiares junto al río hasta desafíos para los más aventureros. El Sendero del Río Borosa es como adentrarse en una película de fantasía: pasarelas de madera sobre aguas turquesas, túneles tallados en la roca y al final, la Laguna de Valdeazores, un espejo perfecto que refleja el cielo. Si prefieres altura, la Subida al Gilillo te regalará una vista que roba el aliento: cumbres azules hasta donde alcanza la vista.

Y luego está la Sierra de Las Villas, la gran desconocida, pero quizás la más auténtica. Aquí, el tiempo parece haberse detenido. Sus barrancos, como la Cerrada de Elías, son gargantas profundas donde el eco repite tus pasos. Sus bosques, más íntimos, más salvajes, esconden tejos milenarios y arces que en otoño estallan en rojo fuego. Si buscas soledad con alma, este es tu sitio.

Aventura, tranquilidad… y mucho más

¿Sueñas con emociones fuertes? Prueba el barranquismo en Los Órganos, donde el agua esculpe toboganes naturales. ¿Prefieres algo más relajado? Navega en kayak por el embalse del Tranco, donde las montañas se duplican en el agua. O simplemente siéntate en una roca, cierra los ojos y deja que el canto de los pájaros te lleve a otro mundo.

Casa Rural Ruiz Hernando: Donde el río te arrulla

Después de tanto explorar, ¿qué mejor que un refugio con alma? A solo 7,6 km de Villanueva del Arzobispo, junto a las primeras aguas del Guadalquivir, la Casa Rural Ruiz Hernando te espera. Es ese tipo de lugar donde la piedra guarda historias, donde las ventanas enmarcan paisajes que parecen cuadros y donde el silencio solo se rompe con el murmullo del río.

Piensa en despertarte con el olor a pan recién hecho, en desayunar bajo una parra mientras el sol acaricia el agua. Imagina noches junto a la chimenea, con una copa de vino de la tierra y el recuerdo de las rutas del día. Aquí no solo duermes, vives la esencia de la sierra. Y si quieres más, sus dueños te guiarán a rincones secretos, te prestarán bicicletas para explorar o incluso te enseñarán a pescar truchas en el río.

Úbeda y Baeza: Un viaje en el tiempo

Pero hay más. A menos de una hora, dos joyas del Renacimiento te esperan: Úbeda y Baeza, Patrimonio de la Humanidad. Pasear por sus calles es como abrir un libro de historia. En Úbeda, la Plaza Vázquez de Molina te dejará sin palabras: el Sacra Capilla del Salvador, el Palacio de las Cadenas… cada edificio es una obra maestra. Y en Baeza, la Plaza de Santa María, con su fuente renacentista y su catedral, te transportará al siglo XVI.

Pero no solo es arquitectura. Es el olor a azahar en primavera, el sonido de un órgano en una iglesia vacía, el tacto de la piedra dorada al atardecer. Es perderse por callejuelas donde cada esquina guarda un secreto.

Sabores que hacen memoria

Y luego está la mesa. En Cazorla, los andrajos serranos (un guiso de caza que calienta el alma), en Segura, las migas con tropezones (¡qué crujido!), y en Las Villas, el rin-ran, una ensalada de bacalao que es pura tradición. Pero sobre todo, está el aceite de oliva virgen extra, oro líquido que lo impregna todo. Pruébalo en una tostada, con un poco de sal… y entenderás por qué esta tierra late con tanta fuerza.

El viaje que te espera

Así que, ¿te atreves? Casa Rural Ruiz Hernando no es solo un lugar para dormir. Es la puerta a un mundo donde la naturaleza te abraza, la historia te susurra al oído y cada bocado es un recuerdo que se queda contigo. Un viaje donde lo único que tienes que decidir es… ¿empezamos por la montaña o por el palacio?

Ven, respira, disfruta… Jaén te está esperando.